Desafiando el pensamiento limitante

En esta nueva era de la vida de múltiples etapas y de la “Re Creación” personal, debemos considerar que uno de los cambios más importantes que debemos afrontar es el cambio de Mentalidad.

La razón de lo anterior es que de manera natural tenemos preconcepciones limitantes de aquello que nos gusta y no, aquello para lo que creemos que somos buenos y para lo que no, desafortunadamente si nos quedamos en ese entendido, somos nosotros mismos los que estamos limitando el gran cúmulo de posibilidades que la vida nos presenta.

Este pensamiento lo resume claramente Henry Ford cuando nos dice: “Si crees que puedes estás en lo cierto, si crees que no puedes también estás en lo cierto.”

A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de escuchar en múltiples ocasiones la frase: “Estudié ___ (Carrera que se les venga a la mente)__ porque no me gustan las Matemáticas”. Y sí, yo fui uno de ellos…

Hoy tras 42 años vividos y muchos retos laborales, puedo decirles que a pesar de haber estudiado la Licenciatura en Derecho, he coexistido con las matemáticas en cada etapa de mi vida profesional, por lo que he tenido la oportunidad de cambiar mi mentalidad y darme cuenta de que a pesar de no haber sido el mejor en esa materia en un momento de mi vida, no quita el hecho de que hoy me desenvuelvo muy bien en ese ámbito y que por cierto, estoy casi terminando una segunda carrera en Administración.

Sin embargo, ejemplos como ese, tenemos muchos, los hay de las personas a las que se les dificulta aprender otro idioma, imaginarse en otra profesión, en otro país, con otra persona, en otro trabajo o haciendo cosas que “nunca” se imaginaron que sería posible de hacer.

En este sentido, el objetivo primordial para crear el cambio de Mentalidad en aquellos ámbitos en los que creamos hemos puesto limitaciones inconscientes es tomar justamente conciencia de ello y a partir de ahí tomar acción.

Para hacer de una limitante un objetivo se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Materializarlo, anotándolo en un papel.
  2. Establecer un plan de acción para adoptarlo poco a poco.
  3. Buscar las herramientas con las que podamos ir aprendiendo de eso.
  4. Establecer días y horarios para estudiar el tema.
  5. Respetar esos momentos para lograr los objetivos.

Lo más importante es saber que todo requiere un esfuerzo, nada ocurre por generación espontánea, se requiere siempre de un tiempo para hacer que las cosas ocurran, saber que nada es imposible y que si alguien más lo ha hecho es porque tú también podrías.

El único límite entre lo posible y lo imposible es el tiempo que dediques en hacer que las cosas sucedan. Tu actitud y disciplina determinará los resultados que obtengas en la vida.

Espero que estas reflexiones te sean de utilidad, agradezco el tiempo que has dedicado a esta lectura y te invito a suscribirte para seguir con más artículos.

Muchas gracias.

Omar Carreño / @OmarBloguero

Publicado por Omar Carreño

Apasionado del minimalismo, la productividad personal y el crecimiento con propósito. Durante más de una década he explorado cómo vivir con intención, simplificando lo complejo y enfocándome en lo esencial. Hoy, a través de Vida con IA, comparto mi camino integrando la inteligencia artificial en la vida diaria, especialmente para personas mayores de 40 que quieren mejorar su tiempo, enfoque y bienestar sin necesidad de ser expertos en tecnología. Papá presente, curioso constante y convencido de que el futuro es ahora.

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